La Gimnástica Segoviana y el Rayo Cantabria firmaron un empate con muchos goles (3-3) en un partido marcado por la nieve, los errores de ambos equipos y los continuos vaivenes en el marcador. El inicio, retrasado por las condiciones meteorológicas, no enfrió a los locales, que golpearon pronto con un gol de Ayán. El filial racinguista reaccionó con personalidad y logró igualar antes del descanso, aunque los segovianos volvieron a adelantarse justo antes del intermedio, con gol de Pau Miguélez.

Tras la reanudación, el Rayo Cantabria salió con más ritmo y dio la vuelta al resultado con dos tantos que parecían encarrilar el triunfo visitante. Sin embargo, la Segoviana no bajó los brazos y encontró premio en el tramo final, cuando Marc Tenas, recién ingresado al campo, estableció el definitivo 3-3. El empate dejó un sabor agridulce, pero reflejó la entrega de ambos equipos en una tarde tan dura como emocionante.