Un empate que sabe a victoria

//Un empate que sabe a victoria

La Gimnástica Segoviana y el Real Madrid Castilla empataron a dos tantos en el Trofeo Ayuntamiento de Segovia que se disputó ayer en el municipal de La Albuera. Los merengues tiraron de calidad para adelantarse con goles de Jaume y el segoviano Jorge de Frutos y la Gimnástica empató con goles de Álex Conde e Ivi. En los prolegómenos del choque, la Gimnástica quiso agradecer a Jesús Sáiz su implicación como delegado de campo en las últimas décadas al entregarle una placa y los jugadores, como regalo hicieron pasillo al propio Sáiz,

Manu González apostó de inicio por Facundo en portería y con Adrián y Rubén en los laterales y Charly y Anel en el centro de la defensa. La novedad en el centro del campo supuso la presencia de Asier en, a priori, tareas más creativas que en otras temporadas. La presencia de Juan de la Mata en el centro en la posición habitual de Manu con el apoyo de Domingo y la presencia de Gómez como jugador más adelantado fueron otras de las novedades en un once que dio la oportunidad a jugadores como Dani Abad.

El Castilla se hizo con el tempo del partido en la primera mitad gracias a su calidad técnica con jugadores como Fidalgo, Jaume o Cristo, más las aportaciones por banda de Alberto. La Segoviana, con algunos chispazos de calidad logró inquietar al guardameta merengue Moha, al que hizo lucirse Anel. Facundo, en el otro arco, vio como dos claras ocasiones de Cristo de falta directa y De la Fuente en un remate de cabeza pudieron poner en franquía a los pupilos de Solari.

La segunda mitad arrancó con los goles de Jaume y el segoviano Jorge, muy incisivo por banda, pero los jugadores de refresco azulgrana empujaron a la defensa madridista hasta embotellar al conjunto visitante que sufrió la calidad de Álex Conde en el 1-2 y el talento en el remate de cabeza de Ivi para el empate con el que concluyeron los 90 minutos.

Para dilucidar el campeón del trofeo, la mayor calidad de los madridistas decantó la balanza del cuadro visitante mientras los locales se marcharon a casa satisfechos por las sensaciones, cansados por la carga de partidos y esperanzados ante lo que puede ser una temporada de alegrías. Los cerca de 350 espectadores que poblaron la tribuna de la Albuera despidieron a los gimnásticos entre aplausos amparados en los últimos veinte minutos en los que fue difícil de adivinar cuál de los dos equipos estaba en 2B y cuál en Tercera.

2018-08-09T14:48:06+00:00 agosto 9, 2018|

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